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Temas Hípicos. ¿Cuántas horas y cómo duermen los caballos?

Óscar Hernández

Los caballos duermen muy pocas horas al día. Por lo general, duermen parados.

 

Esta semana reproduciremos un interesante artículo sobre cuántas horas y cómo duermen los caballos. Detalles que siempre nos preguntamos con mucha frecuencia y que siempre es importante saber y conocer. Esperemos que este artículo sea del agrado de nuestros múltiples lectores.

¿Cuántas horas y cómo duermen los caballos?

Por Felipe Sandoval

Los caballos necesitan de periodos de sueño más cortos que otros animales, dividiendo el descanso en pequeños espacios de tiempo en los que llegan a alcanzar fases profundas de sueño. En total no suelen superar las tres horas de sueño al día, realizando esta actividad de pie, raramente tumbados, por si detectan un peligro poder salir huyendo.

Pocas veces podemos ver dormir a un caballo. Su instinto de presa le hace ser especialmente desconfiado, por lo que únicamente lo hacen en momentos de tranquilidad y en lugares donde se sienten totalmente seguros. Por esta razón las horas en que solemos visitarles, coincidentes siempre con el momento de más ajetreo, suelen mostrarse alertas en todo momento.

Los caballos duermen muy poco tiempo en comparación con el tiempo que duermen otros perros y gatos, ya que al ser animales depredados no pueden permitirse permanecer mucho tiempo en un estado tan vulnerable. Por esta razón el descanso de los caballos tiene unas características que lo hacen único.

Los caballos duermen una media de tres horas al día, algo más en el caso de los potros. Este tiempo de descanso no lo hacen seguido, sino que lo dividen en varios períodos de unos cuantos minutos cada uno.

A pesar de tener un descanso tan corto los caballos son capaces de realizar varias fases del sueño, incluídas las más profundas, y con ello lograr un descanso total. Esto es porque requieren apenas unos minutos en fase REM para reponerse.

Lo habitual es que duerman de pie, aunque algunos ejemplares pueden hacerlo tumbados. Esta posición es menos habitual ya que debido a su tamaño y peso las vísceras y los vasos sanguíneos sufren una presión que puede provocarles complicaciones.

Además, la posición de pie les permite huir rápidamente si la situación lo requiere. Este instinto les hace también repartir el tiempo de descanso entre los miembros de la manada, de forma que siempre hay algunos ejemplares despiertos para detectar posibles peligros.

En aquellos ejemplares que duermen tumbados podemos observar que durante la fase de sueño profundo los animales suelen mover las extremidades de forma inconsciente, algo similar a cuando las personas aceleramos el movimiento de los ojos.

Durante el “sueño REM” la relajación muscular llega a ser total y para ello el caballo debe estar tumbado, ya sea de lado o acostado de pecho. Curiosamente en caso de que exista algún peligro de esta fase los animales pueden despertarse mucho más rápido que de un sueño profundo, lo que explicaría por qué este último descanso lo realizan de pie. En fase REM los ojos de los caballos experimentan movimientos muy rápidos -de ahí su nombre-  e incluso, algunos ejemplares llegan a mover las patas como si estuvieran corriendo.

En algunas ocasiones los caballos de avanzada edad o que habitan en espacios reducidos y que por lo tanto tienen dificultades para tumbarse pueden llegar a desplomarse durante el sueño REM por efecto de la relajación muscular, aunque en estos casos concretos hay que consultar con el veterinario para descartar que pueda tratarse de una alteración patológica del sueño o narcolepsia.

Para el correcto descanso de los caballos estabulados es necesario que los animales dispongan para tumbarse de una superficie de aproximadamente 10 metros cuadrados, ya que de otro modo realizarán todos los descansos de pie con los problemas que pueda derivarse de ello en el largo plazo.

Y es entonces cuando habrá que acudir a los expertos que trabajan con las unidades del sueño para caballos, que intervienen en los casos en los que los animales muestren problemas a la hora de realizar correctamente sus fases de sueño. Si no queremos llegar a este punto lo mejor es que las instalaciones donde viven y descansan nuestros caballos tengan una superficie adecuada.

¿Los caballos sueñan?

La respuesta que han dado los científicos es rotunda: si. Los estudios de sueño en los caballos han demostrado que al igual que las personas y otros animales de compañía, los equinos pasan por cuatro fases del sueño.

Fase de vigilia. En esta fase el animal está despierto y realiza las actividades de forma consciente. Es la fase más importante de la vida del caballo, ya que durante esta los animales son capaces de huir y buscar alimento.

Fase se somnolencia. Esta es la fase más larga, aunque apenas dura unos pocos minutos. En la fase de somnolencia veremos cómo los ojos se entrecierran, la respiración se ralentiza, las orejas se relajan y caen hacia los lados y las articulaciones de las extremidades se bloquean para evitar que se caiga, cargando el peso sobre una de las extremidades traseras.

Fase de ondas de sueño lentas. Los electroencefalogramas han demostrado que es la primera fase del sueño verdadero. Durante esta las ondas cerebrales se vuelven regulares y más lentas que cuando están despiertos. Aunque no están conscientes son capaces de mantenerse en equilibrio sin que sus patas se doblen.

Fase de sueño REM. Se caracteriza porque la respiración se ralentiza, pero el pulso se acelera. Pueden realizarla de pie o tumbados, bien de lado o sobre su vientre, pudiendo doblar las patas o estirarse. En esta fase los animales pueden hacer movimientos involuntarios como patadas, muecas faciales, cambios de posición de sus patas o movimientos de las orejas. Durante un período de 24 horas se dan unos nueve períodos de fase REM, con una duración de unos cinco minutos cada uno.

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