Temas Hípicos. La hemiplejia laríngea en los purasangres

Óscar Hernández ,

La ronquera es frecuente y afecta en los caballos de carrera.

 

En esta ocasión, trataremos sobre la hemiplejia laríngea, al que también se le denomina “ronqueras” en los caballos de carrera, que siempre es frecuenta y afecta a los caballos de carrera.

Acá le damos a conocer un interesante artículo sobre esta enfermedad, que afecta las vías respiratorias en los caballos de carrera.

La Hemiplejia Larpingea en los caballos de carrera, por el Dr. Juan Inchaustegui:

La hemiplejia laríngea es una enfermedad que afecta a las vías respiratorias altas de los caballos. Hace que disminuya el flujo de aire hacia los pulmones y puede causar intolerancia al ejercicio. A los caballos que la sufren se los llama «roncadores», porque, al hacer ejercicio, hacen un ruido respiratorio característico que suena como un ronquido. La laringe (similar a la laringe o la nuez de los humanos) es la estructura que conecta las fosas nasales con la tráquea.

Está formada por un grupo de cartílagos que permiten que el aire pase hacia la tráquea y protegen las vías respiratorias durante la deglución. La causa de la hemiplejia laríngea es la parálisis de uno o de ambos de estos cartílagos (llamados cartílagos aritenoides; figura 1), debido a una falta de inervación que da lugar a la atrofia del músculo que mueve el cartílago aritenoides.

El cartílago aritenoides afectado con más frecuencia es el izquierdo (hasta en el 95 % de los casos). En un caballo normal, los aritenoides permiten un flujo máximo de aire hacia la tráquea durante la abducción (el movimiento hacia afuera de los cartílagos aritenoides para abrir la entrada a la tráquea). Los caballos con hemiplejia laríngea sufren parálisis del cartílago aritenoides, lo que impide la abducción o abertura de su garganta al tomar aire. Esto hace que se reduzca el flujo de aire hacia los pulmones debido a la obstrucción por el cartílago paralizado, lo que causa ruidos respiratorios e intolerancia al ejercicio.

La hemiplejia laríngea se da, sobre todo, entre purasangres de carreras, pero también afecta a otros caballos deportivos, como los de sangre templada, los caballos de tiro, los trotones americanos y los Cuarto de milla. Suele darse entre machos altos, por lo general, de más de 15 palmos. Aunque la enfermedad no supone un riesgo para la vida, existen varias opciones quirúrgicas para tratar al caballo si muestra estos signos y la mayoría de ellas tienen un buen pronóstico de mejora del rendimiento del caballo.

Manifestaciones Clínicas:

-Frecuente entre caballos de 3–7 años

-Intolerancia al ejercicio que ha empeorado con el paso de las semanas o los meses

-Clásico ruido de «silbido» o «ronquido» durante el ejercicio (normalmente, a medio galope o con una actividad más intensa)

-Es posible que el relincho del caballo cambie

-Jadear después de hacer ejercicio

-Los veterinarios pueden observar atrofia (encogimiento) muscular en la zona de la garganta a la altura del ahogadero

Diagnóstico:

La hemiplejia laríngea tiene distintos grados en una escala de 1-4; 4 es la parálisis completa del cartílago. La endoscopia (figura 2) con el caballo de pie puede servir para diagnosticar casos de grado 3-4 y algunos casos de grado 2. La endoscopia con el caballo sobre una cinta de ejercicio a gran velocidad (figura 3) o el examen respiratorio dinámico en tierra pueden ser necesarios para diagnosticar los casos dudosos en una endoscopia con el caballo de pie, y se pueden utilizar para garantizar que no existen otros problemas simultáneos en las vías respiratorias altas que contribuyan a la intolerancia al ejercicio o a los ruidos respiratorios. Además, puede usarse una ecografía laríngea para evaluar la densidad de las fibras musculares de la laringe a fin de determinar si su inervación es adecuada.

Tratamiento:

Las recomendaciones de tratamiento varían en función de la gravedad/el grado, la raza, la edad y el uso del caballo. Existen cuatro opciones de tratamiento, descritas a continuación: laringoplastia protésica («cirugía de retracción»), ventriculectomía +/- cordectomía, aritenoidectomía e injerto de pedículo neuromuscular.

-Laringoplastia protésica: es el tratamiento más común y puede realizarse con el caballo de pie y sedado o administrándole anestesia general. El cartílago paralizado se retira hacia atrás y se fija, en una posición abierta/de abducción a través de una incisión en la zona de la garganta a la altura del ahogadero. La sutura funciona como «prótesis» del músculo paralizado.

-Ventriculectomía/cordectomía: se extraen el ventrículo y la cuerda vocal (ubicada bajo el cartílago aritenoides) para ensanchar la vía respiratoria; se hace de forma aislada o junto con una laringoplastia protésica (figura 4). Este procedimiento por sí solo puede mejorar el rendimiento y reducir los ruidos respiratorios de razas de tiro o caballos de exhibición que no necesitan alcanzar altas velocidades. Se realiza con anestesia a través de una incisión bajo la quijada, hacia las vías respiratorias (conocida como laringotomía) o introduciendo un endoscopio (o «escopio») con un láser por el ollar. Las incisiones de la laringotomía suelen dejarse abiertas para que cicatricen por sí solas. Las técnicas con láser pueden llevarse a cabo con el caballo despierto y de pie. No requieren ninguna incisión, porque el endoscopio y el láser se introducen en la laringe a través de la nariz. La técnica del láser con el caballo de pie es ideal para las razas de tiro, que pueden tener dificultades para recuperarse de la anestesia general.

-Aritenoidectomía: extracción del cartílago aritenoides paralizado que sirve para agrandar la abertura hacia la tráquea. Este procedimiento es ideal para caballos con los que la laringoplastia no ha funcionado o con infección de un cartílago aritenoides. Requiere anestesia general y se hace a través de una incisión en la garganta (llamada laringotomía; véase «Ventriculectomía/cordectomía»). En comparación con la laringoplastia protésica, existe un mayor riesgo potencial de complicaciones y se reduce el pronóstico de retorno al nivel de competición anterior.

-Injerto de pedículo neuromuscular: intervención quirúrgica que reinerva los músculos que controlan la abducción del cartílago aritenoides. Se toma un nervio (primer nervio cervical) de uno de los músculos del cuello y un ramo de dicho nervio se coloca en el músculo que inerva el cartílago aritenoides. Los caballos jóvenes con hemiplejia de grado 3 son considerados buenos candidatos; los caballos afectados por la enfermedad en grado 3 responderán a la reinervación más rápido que los que sufran el grado 4. La reinervación tarda entre 6 y 12 meses para devolver la funcionalidad. Los caballos sometidos a una laringoplastia anterior sufren daños en el nervio utilizado en este procedimiento, así que no son candidatos para esta intervención.

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