POZOS DE ESTE FIN DE SEMANA. SÁBADO 15: 1ra) DUPLETA: S/. 10,000, 7ma) CUÁDRUPLE: S/. 45,000. DOMINGO 16: 1ra) DUPLETA: DUPLETA: S/. 15,000. 5ts) TRIFECTA: S/. 8,000. 8va) CUÁDRUPLE: S/. 60,000. LUNES 17: 1ra) DUPLETA: S/. 10,000 y 5ta) CUÁDRUPLE: S/. 30,000…

Mario Galantini: Golden Charge o la vida después de la cancha

Óscar Hernández ,

Un interesante artículo nos brinda Mario Galantini para esta semana.

 

Nos llama nuestro amigo Mario Galantini y nos ha proporcionado un artículo de su colección, que de inmediato, lo reproducimos para nuestros lectores, que gustan de las anécdotas hípicas.

GOLDEN CHARGE O LA VIDA DESPUÉS DE LA CANCHA

Por Mario Galantini

Poco se sabe acerca de lo que sucede con los purasangres luego de finalizada su campaña en las pistas. Una mínima élite de caballos machos van a la reproducción, porcentaje importante de yeguas también van al haras; otros elegidos terminan en la equitación o las fuerzas armadas; otros…son menos afortunados. Esta es, sin embargo, una historia real con final feliz.

Golden Charge fue un fornido alazán cariblanco hijo de The Cavalry Charge y Bergiana, nacido en 1990 en el recordado haras Río Santa. Al nacer, se le conocía como el “potrillo unicornio”, porque efectivamente tenía una especie de cuerno en la frente, que con el pasar del tiempo fue desapareciendo. Su campaña en las pistas fue más que decente, que se prolongó hasta casi los 7 años, pero en apenas menos de 50 carreras, debido a sus dolamas, principalmente tendones que lo molestaban. Corría muy poco, y su porcentaje de efectividad en el hándicap fue francamente bueno; incluso se hizo acreedor a un “bono” por ganar 6 carreras en un año. Defendió los colores del stud “El Arbolito”, de la familia Arias.

- Capa, ¿Qué le hacemos hoy a Golden?

- A la piscina, como siempre.

La piscina se había vuelto el ámbito natural de entrenamiento del caballo, lo cual le permitía mantener un estado físico aceptable, preservando la salud de sus tendones. Un pequeño ajustón en corto y el alazán quedaba listo para cumplir bien, como casi siempre supo hacerlo. Llegó el momento, sin embargo, que mantenerlo en la cancha era riesgo inminente que se rompiera en carrera. Y Alfonso no iba a permitir eso.

- Fernando, he estado pensando… tú me dijiste que tenías una pequeña casa-hacienda en Piura. ¿Tú crees que Golden podría pasarla bien por allá? Pero me lo tienes que asegurar, porque a este caballo realmente le tengo cariño.

Así, Golden Charge fue a parar a la calurosa Piura, con el compromiso de su nuevo dueño de convertirlo en rey. Y vaya si lo fue. Su llegada fue acompañada por las miradas incrédulas de los pocos criadores de caballos criollos de la zona, cuyos ejemplares podían parecer pigmeos al lado del recién llegado. Más aun al cabo de un tiempo, cuando ya acostumbrado a una vigorosa alimentación en base a algarrobas, Golden Charge se convirtió en un animal realmente imponente.

“¡Este es un chancho!” solía decir algún criador quizás envidioso. Pero no solo la gente lo veía con ojos inquisidores. Demás está decir que Golden Charge se convirtió en el galán de moda entre las yeguas vecinas. Los “Goldencitos” comenzaron a aparecer poco tiempo después, lo cual no era del total agrado de “Tulsa”, su novia oficial. Vamos, sucede en las mejores familias.

- Hagamos una carrera desde acá a la orilla del río.

- No seas chistoso; tú montas a un caballo de carrera.

- Sí, pero tu caballo conoce mejor el terreno.

Golden Charge se encaminaba a una fácil victoria en su primera carrera informal en Piura, pero su orgulloso jinete sufrió una aparatosa rodada producto de un “plantón” de su cabalgadura, que lo despidió por los aires. Con el pasar de los días se comprobó que el caballo sencillamente le tenía terror al río, de manera que se negaba a aproximarse a él a menos de 50 metros. Quizás el recuerdo de la apacible piscina de Monterrico contrastaba en su memoria con aquella inmensa y rumorosa masa de agua. El río no era para él.

- ¡Rápido, rápido, chapa al grandazo!

- Podríamos con uno o dos más.

- Con este tenemos carne de sobra. ¡Rápido, antes que se den cuenta!

El abigeato estaba presente en Piura, y esta vez, al amparo de la noche, Golden Charge había sido su víctima.

- ¡Jala… fuerte!

- ¡No le da la gana de avanzar! Parece que se ha asustado con el río.

- Caballero, procedemos con él acá nomás. Amárralo tú de ese lado, yo voy por la izquierda.

Quizás Golden Charge ignoraba las intenciones de los abigeos. De lo que sí estaba seguro es que ese río no lo iba a cruzar de ninguna manera. Y luchó cerca de 10 minutos con sus captores, hasta que éstos desistieron y decidieron sacrificarlo allí mismo. Afortunadamente esos 10 minutos fueron suficientes para que los trabajadores de la hacienda, alertados por el escándalo generado por Tulsa y los demás potrillos, llegaran a tiempo a rescatarlo. ¿Qué hubiese sido de Golden Charge si no hubiera manifestado esa fobia por el río, derivada de sus años de nadador estrictamente de piscina en el hipódromo?

Golden Charge falleció de muerte natural a los 18 años. Una cosa sí es segura: a partir de él, hoy existen caballos más bonitos en Piura

Compartir en:

Monterrico TV (Señal en Vivo).


Haz doble click para ver pantalla completa.